De un tiempo para acá tengo una inquietud, ¿Por qué las mujeres “enamoradas”, son como una especie de pandemia?, y debo confesar sin ironía alguna que soy romántica, sentimental y bastante sensible, pero que me repugna el patrón de las mujeres que se dicen llamar enamoradas, disculpen la generalización pero sé que en un par de párrafos más ellas mismas se postularan para estar en la misma caja. Lo cierto es que decidí sentarme a hablar sobre mis inquietudes con dos grandes amigos a los cuales les confío el éxito de éste mi tercer post.
El primero me abordo de inmediato, preguntándome ¿Por qué aun no me he librado de esta aseveración “Es que tú no me quieres(con la típica cara de tragedia que siempre acompaña al bendito enunciado)”?, como intentando decirme que la frase no cambia con el pasar de las novias y menos con el pasar del tiempo, yo me pregunto ¿cuántos hombres no han escuchado esto?, ¿será que las mujeres que han tenido esta frase en su boca no entienden de diversidad?, me explico… hay maneras de querer ¿no?, tenemos en la cabeza que: “si te quiere, no te lastima”, “si te quiere, te lo demuestra”, “si te quiere, se preocupa por ti” “si te quiere, bla bla bla”…. Infinitos disparates! Señoras hay maneras, por fortuna no todos somos iguales y habrán muchos que demuestren que te quieren así no lo sientan y habrán otros que no lo puedan demostrar aún sintiéndolo, el camino está ahí puesto… hombres y mujeres decidimos a diario como recorrerlo… no colapse a su amor con aseveraciones necias… si el caso es que esta aburrida y no sabe que decir pues hágale preguntas que la lleven a responder cual es la manera que tiene él de quererla, no se haga el daño de asumir respuestas ni de taparlas con excusas que sólo usted sabe.
A mi segundo amigo en proceso de divorcio, vaya que son largos y tediosos, le pedí que me contará las razones de su separación y además que me dejara publicarlas, aceptó y me dijo… ella nunca obtuvo lo que quería de mí y yo nunca espere lo que obtuve de ella, “creo” que esa es la razón principal, callada pensé… si es cierto que la mujer idealmente enamorada jamás se cansa de dar, es como una obsesión, aunque a mis ojos esto no se ve nada mal sino por el contrario bastante romántico, pero también es cierto que ellas piensan que el hombre encuentra felicidad en todos y cada uno de sus esfuerzos, en esto último radica el problema… le dije que sólo percibía falta comunicación porque algo tan simple como eso hubiese sido resuelto si cada uno expresaba lo que quería del otro, y me respondió nuevamente: ella nunca obtuvo lo que esperaba de mí, se habló, se intentó, fracasamos y ella reiteró en el divorcio, caí en silencio nuevamente, esta vez con una pregunta que me he hecho en reiteradas ocasiones ¿por qué dar tanto?, me van a perdonar pero lo que encuentro en esta obsesiva actitud es que lo hacen porque creen que esto los hará felices a ellos y muchos tristemente ni se percatan… luego viene la fase en la que “explotamos” porque ese es el termino que se usa para decir que nosotras nos cansamos de hacer lo que estábamos haciendo sin que nadie nos lo pidiera… bien gafas que somos!, finalmente exigimos (asunto de infelicidad para ambas partes) porque estamos agotadas de ser “las únicas” que hacen algo por la relación… Le dije a mi gran amigo Matías que si sentía que realmente lo había intentado y no había funcionado que se quedara tranquilo, que probablemente se trataba de que su mujer estaba idealmente enamorada… pero como quería demostrarme a mí misma que realmente estaba en lo cierto le pregunte… en primera instancia ¿cómo es que nunca obtuvo lo que quiso de ti?, al principio cargado de irá me dijo, yo no soy perfecto, no soy detallista, ni todo un caballero… le repliqué no lo eres… pero ¿pudieras serlo?, solo asentó diciendo pudiera serlo, pero no tiene caso, ya comprendí que tengo que tomar otro camino.
Estimado lector piense bien con quien casarse o no lo haga… probablemente pensarlo también lo lleve a no hacerlo, solo debe entender que cuando decide ser pareja es para hacer feliz al otro sin dejar de serlo usted mismo, es una línea muy delgada de equilibrio y comprensión.
El hecho es que queremos modelar a los hombres y peor aún modelarnos a nosotras mismas, y ante tantas interrogantes de la vida encontramos la respuesta en un patrón, el patrón “ideal”… Ideal ¿Para quién? no lo sé y me desentiendo de la respuesta, lo cierto, es que todo aquello que se salga del mismo se convierte en una terrible patología, dejamos de ser quienes queremos ser, mutilamos todo exceso o carencia y buscamos el promedio, un promedio que nos ensaca a hombres y a mujeres, realmente es preocupante, es que ni que apuesten al mejor diseñador de patrones personales, póngase a pensar, no somos nosotros los que sentimos y los que vivimos, como es que dejamos en manos de otros nuestra esencia y nuestro ser, tengamos en cuenta que el tiempo que pasa no vuelve así que asumir esta actitud puede ser irreversible.
Dedicado a mis grandes amigos a los que les aplaudo que no comprendan patrones de mujeres idealmente enamoradas…
Esta muy interesante y con mucha logica todo que has escrito aqui, Pero sin animos de salir del tema que es la ideologia del amor perfecto hay muchos otros factores que influyen para querer moldear a nuestra pareja.
ResponderEliminarinteresante tema! repetido quizas pero abordado desde un punto de vista nuevo! ya no parece un libro de autoayuda aunque sigues escribiendo para ayudar xD
ResponderEliminar